martes, 25 de marzo de 2014

Para limpiar por completo tu WhatsApp

WhatsApp es la red de mensajería indudable más famosa y utilizada del mundo entero, por lo que se han vuelto un serio problema los archivos de las innumerables conversaciones totales que se guardan en nuestros smartphones, pero aquí te decimos ahora cómo eliminar esos archivos.

Seguramente, casi sin poca opción a la duda, esta iniciativa de WhatsApp ha puesto de relieve que su afán por ampliar sus serviciones es incuestionable más allás de sus problemas.

Tras todos los problemas que ha presentado la aplicación en los últimos tiempos, caída masiva incluida, ahora esta innovación introducida seguro que siente bien a sus usuarios.

Y es que WhatsApp ahora permite borrar conversaciones o incluso archivos innecesarios, tal y como podemos mostrarte a continuación con unos consejos.

Los menús son un poco diferentes entre distintas plataformas, pero los nombres de cada opción siguen siendo los mismos, así que no influirá para este pequeño tutorial.

1. Analiza cuánta cantidad de datos has enviado y cuánta has recibido. Para este objetivo abre la aplicación y vete al apartado de “Ajustes”, después selecciona “info de cuenta”. Luego clickea en “Uso de red”. De esta forma podrás ver tanto el número de mensajes recibidos como los bytes enviados e incluso toda la información total entre mensajes de texto y multimedia.

2. En cada uno de los diferentes chats puedes darle al botón de “ajustes” y luego “ajustes de chat”. De esta forma puedes tanto cambiar el fondo, guardar conversaciones o eliminar/vaciar los distintos chats.

3. Existe un modo más rápido de borrar el chat que consiste en mantener pulsado el chat seleccionado y aparecerá directamente la opción de “Eliminar chat”. Ten cuidado con esta opción porque numerosos usuarios han borrado sin querer conversaciones enteras de la aplicación.

4. Para los usuarios que quieran simplemente borrar el historial pero mantener la ventana del contacto, hay que acceder al menú superior y seleccionar de todas las opciones la que dice “Más”. Una vez hecho esto simplemente con darle a “vaciar chat” se eliminará todo el historial de mensajes e incluso se puede mandar a un correo para aquellos que quieran guardar sus conversaciones.

5. Otro aspecto a tener en cuenta para que la aplicación no te ocupe demasiado espacio es borrar los archivos multimedia.

Y es que millones de usuarios en el mundo tiene este gran problema que en la mayoría de los casos repercute en la velocidad del dispositivo a la hora de arrancar o funcionar correctamente.

Así que pon atención a este tutorial, borra todo lo que puedas y sigue disfrutando de esta genial aplicación. Todo para los que ya querían que esta novedad de WhatsApp llegara finalmente al mercado de una forma u otra.

No cabe duda que desde el momento en que se ha dado a conocer esta particular guía sobre WhatsApp para manejarlo de la mejor forma posible se ha hecho tremendamente popular.

Está claro que desde aquí en adelante WhatsApp va a estar mirado con lupa para averiguar que más acciones lleva a cabo de cara al futuro para mejorar su aplicación.

En el momento que se ha conocido que WhatsApp ha ampliado sus opciones de cara al mejor manejo del usuario una vez que entre de lleno en la aplicación para ponerse manos a la obra.

(Ideal.es)

martes, 11 de marzo de 2014

25 años de La World Wide Web

El 12 de marzo de 1989, el investigador británico Tim Berners Lee describió en un informe para el CERN el protocolo para la transferencia de hipertextos, lo que un año después sería la World Wide Web.

Las impronunciables tres W que preceden a la mayoría de direcciones de Internet nacieron ahora hace justo 25 años. Su inventor, un nombre ya mítico, fue Tim Berners Lee; y, por una vez, el lugar a este lado del Atlántico, concretamente en una oficina del edificio número 31 del Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN), cerca de Ginebra.

Berners Lee no inventó Internet. La red global se diseñó a mediados de los 70 y empezó a funcionar oficialmente en 1983, fruto de un proyecto de origen militar. Internet es básicamente hierro: Enjambres de ordenadores conectados entre sí, que comparten un protocolo o normas de conexión: Algo así como la lingua franca que les permite entenderse unos con otros. Y gracias a eso pueden ofrecer ciertos servicios como el correo electrónico o la transferencia de datos.

La Web, así, con mayúscula, en cambio, es intangible: La componen documentos, imágenes, sonidos repartidos por todo el mundo... Se estima que su volumen puede estar por los 1.5 zettabytes. Y aumentando, de minuto en minuto. El prefijo zetta implica un uno seguido de 21 ceros... Por encima de él solo queda definido el prefijoyotta (24 ceros). Después, habrá que inventar nuevas palabras.

El propio Berners-Lee describe ambos (Internet y la Web) como millones de elementos conectados entre sí. Pero mientras que en Internet son ordenadores conectados por cables y otros medios físicos, la Web es mucho más abstracta: una telaraña de información, en la que las conexiones son los enlaces de hipervínculo. Cada vez que, en su PC, usted hace clic sobre una palabra subrayada, que le conduce a otra página, está utilizando una de esas conexiones.

La idea de la Web no fue fruto de una repentina inspiración. Berners-Lee había empezado a trabajar en el CERN en 1980. Allí trabajaban entonces unas 10.000 personas, diseminadas por muchos centros, que se comunicaban entre sí por los únicos medios disponibles: Simple correo electrónico o envío de ficheros.

Pongamos las cosas en perspectiva: En 1980 Windows todavía no existía. La mayor parte de ordenadores personales funcionaban en MS-DOS: Simples líneas de texto verde sobre fondo negro. Las pantallas con capacidad gráfica, todavía con prestaciones muy primitivas, estaban reservadas solo a algunos privilegiados. En un disquete cabía entre un cuatro y medio megabyte. Un disco duro de 10 megas (del tamaño de una ensaimada y que requería cerca de un minuto para acelerar) era casi un lujo asiático. Internet existía, pero solo como soporte de correo electrónico, transferencias de archivos y algunos servicios de pago, que ofrecían descargas de información. La conexión, para el común de los mortales, pasaba por utilizar un módem sobre la línea de teléfono analógica.

El primer trabajo de Berners-Lee en el CERN fue diseñar Enquire, una base de datos que con la que intentaba sistematizar las montañas de información inconexa que empezaban a acumularse. Enquire funcionaba a base de un sistema de tarjetas de información, que podían relacionarse unas con otras. Se implantó en el CERN , pero no era un sistema muy flexible, sobre todo porque cada introducción de nueva información resultaba complicada.

Berners-Lee dejó el CERN a finales de 1980, estuvo unos años trabajando en la industria y regresó en 1989, cuando el CERN era ya uno de los mayores nodos de Internet a este lado del Atlántico. Es entonces cuando -con la colaboración de Robert Caillau- presentó una propuesta para establecer un sistema de archivo de documentación mediante el uso de conexiones entre documentos de una forma más simple. Para añadir un enlace a Enquire, había que modificar la ficha del documento referenciado; el nuevo sistema permitía acceder a él simplemente indicando su "dirección" en la red. Era el germen de la Web.
La propuesta original -de la que ahora se cumple el cuarto de siglo- tenía solo 20 páginas, incluyendo unos pocos diagramas y ejemplos. Hacia el final se estimaba que bastarían dos personas para completar el proyecto inicial en un plazo de entre seis y 12 meses.

El director del departamento, Mike Sendall, acogió con interés la idea. Escribió en su primera página la escueta nota "Propuesta vaga pero emocionante...", le dio su apoyo y el proyecto echó a andar.

El primer servidor de la Web fue un ordenador NeXT -un extraordinario diseño de Steve Jobs, posterior a su salida de Apple. Era una máquina adelantada a su época y que quizá por eso nunca tuvo mucho éxito comercial. Estaba instalado en el propio CERN y su dirección era http://info.cern.ch.

La página principal de este sitio era un simple menú de nueve puntos, que explicaba el alcance del proyecto, la forma de utilizar los enlaces y cómo instalar nuevos servidores. No faltaba un apartado de bibliografía, referencias de software y una lista hasta veinte de colaboradores. Todo, por supuesto, en simple texto, sin ni un solo gráfico ni adorno.

Hoy, estas páginas han sido restauradas, como si se tratase de un yacimiento arqueológico, devolviéndolas a su aspecto original. Son accesibles desde la dirección original.

¿Por qué WWW? El propio Berners-Lee estuvo barajando varios nombres para su proyecto. Entre ellos, Mine Of Information (descartado porque sus siglas deletraban "moi", en francés, que se consideró un poco egocéntrico) y The Information Mine (igualmente descargado por la misma razón: "TIM" era el nombre del propio inventor...). Al final, quedó en las tres W, que, aparte de definir muy bien su alcance global e interconectado, tenían cierto atractivo desde el punto de vista gráfico.

Al principio, los pocos servidores de la web estaban instalados en centros europeos, casi siempre relacionados con el CERN. El primero en Estados Unidos fue el del Acelerador Lineal de Stanford, que entró en funcionamiento en 1991. A medida que corría la voz, su número proliferaba.. En enero de 1993 había solo 50 servidores en todo el mundo; en octubre esa cifra se había multiplicado por diez.

Primero instituciones académicas fueron los usuarios más entusiastas; luego, grandes corporaciones. Y, por fin, firmas comerciales o particulares de todo tipo. Gran parte de ese éxito se debió a la decisión del CERN de liberar software y especificaciones sin cargar royalties por ello.

Pero Berners-Lee no se limitó a establecer los principios de la web. En 1990 escribió el primer navegador con interface gráfica, que podría presentar no solo texto sino también descargar imágenes. De momento, solo en tonos de gris, que era lo único que soportaba su NeXT.

El NeXT era una máquina poco extendida y solo quienes disponían de una podían aprovechar las capacidades gráficas de la Web. El resto tenían que conformarse con simples versiones de texto, así que pronto aparecieron navegadores para otras plataformas. El propio Robert Caillau, uno de los primeros conversos e impulsores de la idea de Berners-Lee, empezó a desarrollar uno para sistemas Mac pero para entonces, el Centro Nacional de Aplicaciones para Supercomputación de Estados Unidos había volcado sus recursos en diseñar el Mosaic, que se convirtió de hecho en el standard de los navegadores. Fue el abuelo de los Netscape, Explorer, Firefox y demás...

En 1994, el propio Berners-Lee promovió la creación del World Wide Web Consortium (W3C), para mantener unos estándares comunes en el funcionamiento de la red, que por entonces todavía no se había popularizado mucho pero que ya empezaba a mostrar su potencia. En ese consorcio participaba DARPA, la agencia cuyos trabajos en redes de comunicaciones resistentes a catástrofes habían dado origen al propio Internet.

En 1999, la revista Time incluyó a Tim Berners-Lee en la lista de las cien personas más influyentes del siglo XX. Y con motivo. Pocas veces puede decirse que una revolución social como la que ha propiciado la Web haya sido obra casi exclusiva de un solo hombre. Quizás habría que remontarse hasta Gutenberg.

Las tareas pendientes, según Berners-Lee

El creador de la World Wide Web muestra en declaraciones al Instituto Pew algunos de los retos que debe afrontar su sistema de comunicación para mantener su vigencia y salud. "A medida que la Web cumple 25 años se evidencia que hacen falta más datos para realzar y defender la web. La comunidad que formamos es tan grande como el mundo; luchamos con amenazas de seguridad cada vez más reales, así como de vigilancia, privacidad, infraestructuras abiertas, neutralidad de la red y protección de contenidos entre otros retos. Creo que es vital que se pase a la acción, que se realce y defienda la web", apunta.
(Con información de Tecnología / El País.com)

sábado, 8 de marzo de 2014

MailTrack: Para saber si tus correos fueron recibidos y leídos

A veces el correo se pierde en el ciberespacio, o al menos es una de las excusas más recurrentes que usa la gente cuando no leyó algo que debían haber checado. Con este fin existe una extensión de Chrome que ahora agrega las dos palomas si éste fue abierto.

Su nombre es MailTrack y fue desarrollada en Barcelona, España, y lanzada en noviembre desde en versión beta, MailTrack sobrepasó las expectativas de crecimiento y tras completar 100 días de vida ya ha sido instalado 25 mil veces.

La función de sus palomas se parece más a Telegram ya que una paloma "indica que el email ha sido abierto, mientras que un segundo tic indica su lectura".

De acuerdo con lo dicho por sus representantes se espera que esta opción llegue a 70 mil descargas a fin de año y se haga para sistemas como Firefox, e incluso en una versión móvil para iOS y Android.

Al usar la app se detecta que funciona de manera correcta ya que sí marca cuando un correo se ha leído, aunque sólo lo hará a partir de su instalación y no con correos anteriores. De igual manera añade la cintilla "Enviado por MailTrack" que a algunos puede no gustarles.

(Con información de El Debate.com.mx) 

viernes, 7 de marzo de 2014

El iphone es localizable aún apagado

Desde que Apple lanzó el sistema de identificación dactilar muchos no se sintieron seguros al no saber si su huella está en la base de datos de la compañía. Ahora estas personas tienen por qué sentirse más inseguros, ya que el iPhone puede rastrearte por días incluso sin batería.

De acuerdo con una publicación del diario español ABC, un usuario de Reddit, cuyo usuario es “Glarznak”, publicó un post donde explica que se quedó sin cable para su iPhone 5S y cuatro días más tarde, por medio de una aplicación llamada Argus, descubrió que el equipo había rastreado sus movimientos e información de igual manera.

"Me sorprendí al ver que Argus me mostraba un número de pasos de los cuatro días en los que mi móvil estuvo muerto. Me sentí al mismo tiempo, sorprendido y un poco aterrorizado", dice la publicación.

Al leer esto, usuarios que conocen más el procesador del iPhone le explicaron por qué ocurre este fenómeno. Al parecer el procesador M7 trabaja de forma separada al principal y se encarga de registrar los movimientos con el acelerómetro y giroscopio.

El teléfono en verdad nunca muere, sino que almacena energía en su interior para procurar algunos datos. Aunque todos los celulares tienen esto para no olvidar la información del usuario, en este caso el procesador M7 fue hecho para mejorar la eficiencia de apps de salud y por eso detectó sus pasos de manera normal.

(Informador.com.mx) 

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